miércoles, 3 de noviembre de 2010

"Proyecto Vestuarios": la argentinidad deportiva

Javier Daulte recrea la intimidad de dos equipos de barrio -masculino y femenino- que viajan al exterior para disputar un mundial de clubes, en un ámbito repleto de conflictos internos y con un sólo fin: la victoria.












La puesta propone dos obras distintas en un espacio común. Y tiene una explicación concreta: el director no lograba decidirse por hombres o mujeres. El resultado fue "Proyecto vestuarios", un proyecto que tiene como eje una problemática que abarca a ambos sexos, en donde lo interesante resulta identificar las diferentes maneras en que hombres y mujeres comparten la intimidad de un vestuario.

El deporte elegido es el lacrosse, popular en Estados Unidos pero prácticamente desconocido en Sudamérica. Consiste en usar un palo con una red en la parte superior para pasar y agarrar una pelota de goma, con el objetivo de meter goles en el arco contrario. En este sentido, el autor y director Javier Daulte afirma que el lacrosse es un pretexto, y que eligió un deporte desconocido para tomarse "todas las licencias del mundo". El destino, Hungría, funciona además como disparador para retratar la imagen de los argentinos en el exterior. Por otro lado, el ámbito de los vestuarios no le fue ajeno al director en su juventud.



Además de "Proyecto vestuarios", Daulte dirige "Un dios salvaje" en el Paseo la Plaza, y también es el guionista de "Para vestir santos", el unitario del Trece. Por si fuera poco, es programador de la sala Villarroel, en Barcelona. Trabaja demasiado y lo disfruta. Es uno de los personajes más prolíficos y buscados del circuito teatral. Y a la hora de elegir una etapa que le haya servido de usina creadora para sus historias y personajes, no duda en mencionar la infancia.



Una obra -o dos- basada en un deporte de equipo implica necesariamente un elenco relativamente joven, y Daulte en ese sentido siempre se las ingenió para encontrar alguna gema del under que pueda darle lo que busca. También hay figuras reconocidas como Héctor Díaz, quien interpreta a un jugador veterano que maneja los hilos del equipo a la par del entrenador. La puesta es ágil, y hay que estar atento para no perder algunos detalles. La obra propone un ambiente acelerado y mucho diálogo, en donde todo -la lealtad al equipo, la amistad, la traición- se termina reduciendo al resultado de un partido, y sus posibles consecuencias.

Algo que el director rescata de este proyecto es la posibilidad de cuestionar determinados comportamientos sociales a partir del juego, pero sin perder validez artística, en un ámbito "donde lo público y lo privado se superponen". Un panorama distinto al de su generación.



Trabajando con Daulte

Entre los personajes jóvenes que integran ambos elencos, se encuentra Joaquín Berthold, un actor que hizo su experiencia fundamentalmente en el teatro (luego el cine y la televisión, en ese orden) y que en los últimos años empezó a codearse con directores como Andrés Bazallo y Luciano Cáceres. Su participación en "Proyecto vestuarios" significa una gran vidriera. A la hora de encarar su personaje, Berthold pudo sacar provecho a su experiencia en el ambiente deportivo: juega al hockey desde la infancia, e incluso integró la selección varios años: "En un vestuario no sólo entra en juego la intimidad, sino también cuestiones como la camaradería, la amistad. Los códigos que se manejan en el equipo, y la forma en la que se relacionan los jugadores".




"Proyecto vestuarios" en Espacio Callejón, Humahuaca 3459
Vestuario de hombres viernes a las 21 y sábados a las 23
Vestuario de mujeres: sábados a las 21 y domingos a las 20


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